
El sector de la construcción afronta un periodo de máxima exigencia en materia de Prevención de Riesgos Laborales. Las autoridades laborales y la Inspección de Trabajo han incrementado los avisos y revisiones sobre el cumplimiento estricto de las evaluaciones de riesgo en obra, poniendo especial foco en las condiciones de trabajo, la protección colectiva y el impacto del cambio climático en las jornadas laborales.
La elevada exigencia en los plazos de ejecución de obra y las transformaciones normativas están obligando a las empresas a actualizar de forma continua sus planes de seguridad. En este contexto, el papel del recurso preventivo, el control de la subcontratación y la formación continua fijada por el Convenio General del Sector se consolidan como los tres pilares indispensables para reducir la siniestralidad.
Puntos críticos que debe verificar cada empresa:
- Evaluación de riesgos actualizada: Adaptada a las condiciones específicas de cada fase de la obra y a variables meteorológicas adversas.
- Formación y acreditación: Garantizar la correcta capacitación técnica y de PRL de todo el personal (propio y subcontratado) según las exigencias del Convenio.
- Coordinación de Actividades Empresariales (CAE): Protocolos agilizados y efectivos entre la empresa principal y las contratistas.
- Uso de Equipos de Protección Individual (EPIs) y Protección Colectiva: Supervisión diaria de la correcta instalación de redes, barandillas y equipos de protección.
Desde ASPRECO, reiteramos nuestro compromiso con las empresas asociadas para acompañarlas en la implementación efectiva de la normativa, promoviendo una cultura preventiva integradora y útil que priorice siempre la salud de las personas trabajadoras.
