
Ambos organismos presentan un proyecto de investigación enfocado en mejorar la gestión preventiva ante el estrés térmico, un factor crítico para el sector de la construcción.
El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) y la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) han puesto en marcha un proyecto de investigación conjunto para optimizar la prevención de riesgos laborales frente a los episodios de calor extremo. La iniciativa busca desarrollar herramientas de predicción más precisas que ayuden a las empresas a anticiparse a los riesgos del cambio climático.
El índice WBGT como eje preventivo
El núcleo del proyecto consiste en implementar un modelo de predicción basado en el índice WBGT (Wet Bulb Globe Temperature). A diferencia de las alertas meteorológicas convencionales orientadas a la población general, este índice técnico calcula el estrés térmico combinando la temperatura del aire, la humedad, la velocidad del viento y, de manera crucial, la radiación solar.
Dado que la radiación solar intensifica drásticamente la carga térmica que soporta el organismo, disponer de una herramienta ajustada a este índice facilitará a los técnicos y coordinadores de seguridad la adopción de medidas preventivas específicas en las obras, tales como la reorganización de turnos, la planificación de descansos obligatorios y la dotación de zonas de sombra.
Un riesgo severo en la construcción
Los datos técnicos justifican la urgencia de este proyecto: se estima que el 17% de la población activa en España trabaja expuesta a una radiación solar intensa. La construcción se sitúa como el segundo sector con mayor exposición, solo por detrás de la agricultura.
Los expertos recuerdan que el estrés térmico no solo puede desencadenar consecuencias médicas graves como el golpe de calor, sino que además provoca fatiga y pérdida de concentración, factores que elevan significativamente la probabilidad de sufrir accidentes laborales por caídas o despistes.
Desde ASPRECO queremos manifestar nuestro total apoyo y adhesión a este proyecto liderado por el INSST y la AEMET.La crisis climática está transformando las condiciones de trabajo en las obras, convirtiendo el estrés térmico en un riesgo estructural y no en algo meramente anecdótico del verano. La transferencia de conocimiento científico y la creación de herramientas de predicción basadas en criterios técnicos (como el índice WBGT) son indispensables para los profesionales del sector de la construcción puedan diseñar entornos de trabajo verdaderamente seguros.
La prevención eficaz nace de la anticipación, y la iniciativa de las administraciones públicas es un paso fundamental en la dirección correcta para proteger la vida de los trabajadores en el entorno constructivo.
